Cambia el mapa de los combustibles

by • 28 septiembre, 2017 • ArgentinaComments (0)

En medio de la principal exposición petrolera del país, la Argentina Oil and Gas 2017, el ministro de Energía Juan José Aranguren sumó un nuevo capítulo con las operadoras del sector, en una relación que cada vez parece tener mayores distancias. Si bien era una de las posibilidades acordadas, el ministro resolvió unilateralmente suspender por anticipado el convenio que mantenía bajo regulación los precios de los combustibles.

El libre mercado es algo que comparten el funcionario y las empresas del sector. Incluso Aranguren reclamaba el mismo parámetro cuando era CEO de Shell. Sin embargo la industria hidrocarburífera argentina puede resultar a veces extraña.

Hay coincidencia en señalar que Argentina no es un país petrolero sino un país con petróleo. Aún cuando Vaca Muerta podría cambiar eso, por lo menos para el gas, también se dicen que sin incentivos claros, las inversiones no llegarán.

Justamente uno de los incentivos es el precio de los hidrocarburos. Para el gas la fijación de un precio subsidiado, que duplica valores del mercado norteamericano por ejemplo, fue el empujón para nuevos desembolsos. En el petróleo sucedió algo similar, el denominado barril criollo amortiguó la caída de las inversiones ante el desplome internacional de los precios, pero en los últimos años no consiguió sostener la producción y tampoco fue suficiente para sumar nuevos proyectos de petróleo no convencional.

Este paradójico libre mercado que reclama desregulación pero que se muestra más activo con precios garantizados es el que llegó ahora para el petróleo y que para el gas tiene fecha de desembarco en 2021, cuando termine el nuevo plan gas (Resolución 46).

Qué impacto tendrá esta medida, que tenía fecha original de implementación a fines de enero, en el mercado de los combustibles.

Existen dos variables centrales que pueden hacer aumentar o bajar los precios de las naftas y gasoil: el precio internacional del crudo que se rige por los vaivenes de la política mundial y el tipo de cambio en el país, que en la última semana recuperó la senda alcista y una vez más se acerca a los 18 pesos.

El mercado interno del petróleo presenta algunas particularidades. Las dos principales variedades que se refinan son el Escalate (de la Cuenca del Golfo San Jorge) y el Medanito (de la Cuenca Neuquina). El neuquino es el más liviano de los dos y el más fácil de refinar, por lo tanto es el más caro. Se llega a pagar actualmente 55 dólares; mientras que el del sur es más pesado y su precio flota en 47 dólares.

Con la liberación no habrá precios locales por encima de los valores internacionales. Pero sí lo que jugarán serán los costos. Aquellas regiones donde la extracción sea más barata y abundante podrá tener un crecimiento. Pero hay un problema porque con los actuales valores tanto los no convencionales como los maduros, parecen ser petróleos caros de sacar. Así lo demuestra la acentuada caída de producción del último año.

Si el petróleo sube internacionalmente los precios de las naftas y gasoil se moverán al alza. En cambio cuando baje, los ajustados márgenes de extracción harán intervenir otras variables.

El mapa de las naftas

El mercado estadounidense de combustibles tiene fluctuaciones periódicas y los precios varían de una marca a la otra y de una ciudad a la otra. Costos de transporte, imprevistos, falta de stocks y otras variables pueden modificar los números del surtidor.

En nuestro país la capacidad de refinación se encuentra casi al máximo. Sólo Axion tiene en marcha un plan de ampliación en su refinería de Campana. En términos de volumen podría ser la única con chances reales, si busca una estrategia de precios más bajos, de ampliar su mercado a través de la refinación local.

Claro que el share (cuota del negocio) podría crecer con las importaciones habilitadas por el gobierno nacional. Shell fue uno de los que mejor jugó con esta posibilidad y tomó algunos puntos del mercado de YPF y Axion. Todavía las importaciones, pese a los crecimientos porcentuales, siguen teniendo un baja participación en el total.

También podría desaparecer el esquema de precios unificados. Si bien hay diferencias, en la mayoría de las regiones los precios de los combustibles guardan relación entre sí. Sólo la Patagonia tiene un diferencial por zona que baja los valores entre un 20 y un 12 por ciento.

El costo de transporte podría empezar a tallar en el precio de los combustibles. Algo similar podría ocurrir en relación a la demanda: colocar mas volúmenes en los centros de mayor demanda podría ser una opción para las compañías. Si se cruzan ambas variables, la resultante es que las zonas más alejadas y de menor demanda necesitarían de precios más altos para poder funcionar.

Precios de referencia

Con el 60% del mercado, YPF fue históricamente una suerte de reguladora del mercado de los combustibles. En los últimos años, en una combinación de inflación y de cambios de jugadores, sus competidoras consiguieron acercarse a los precios de la petrolera de mayoría estatal y disputarle alguna porción del negocio.

Sin embargo la concentración del mercado le permite aún poner las reglas de juego. Claro que al ser de mayoría estatal ciertamente moderará sus movimientos y contendrá al resto de los competidores.

Sin embargo, el mercado que se abre parece ser lo suficientemente atractivo, como hasta ahora que fue el refugio de las petroleras en épocas de bajos precios, y hay dos datos al menos que refuerzan la idea. El primero llega a través de la fusión de Axion y PAE que permitió el desembarco del gigante inglés British Petroleum (BP) al mercado de los combustibles argentinos. El segundo, es la posibilidad cada vez más firme de que Shell retenga su red de estaciones de servicios y la refinería, activos que puso en revisión estratégica el año pasado.

Hay coincidencia entre el gobierno y las operadoras en que no habrá cambios a corto plazo. Se mira el modelo norteamericano de valores móviles.

Para las compañías petroleras no habrá cambios significativos en los precios internacionales del crudo, por lo menos en los próximos tres años.

En números

  • 17,8 pesos es la cotización reciente del dólar en el país. Hace un año costaba 15,5 pesos, un 15% menos que ahora.
  • u$s 55 es el precio que se paga por el petróleo neuquino. A fin de año quedará liberado al mercado.
  • 60% del negocio de los combustibles en el país está en mano  de las estaciones de servicio de la petrolera de mayoría estatal, YPF.

Además de las variables de precio del petróleo y el tipo de cambio, también jugará la competencia por ganar mercado, el transporte y la demanda.

Las operadoras piden cambios impositivos para el desarrollo de Vaca Muerta

Durante la Argentina Oil and Gas 2017 las grandes operadoras marcaron al menos tres claras líneas para la actualidad de la industria: conformidad por la garantía de precios para el gas, continuar bajando los costos y la necesidad de cambios en el marco fiscal. Especial hincapié se hizo sobre el último punto e incluso indicaron que podría incluirse en la reforma impositiva que prepara el gobierno nacional.

El presidente Shell Argentina, Teófilo Lacroze, señaló que “necesitamos tener un régimen impositivo que sea conducente a la actividad y esto requiere algunas adecuaciones que ya se discutieron con el Gobierno”.

En la misma línea se expresó el Germán Macchi, gerente general de Pluspetrol, quien planteó que dentro de los aspectos a resolver, como productividad y costos, es fundamental mejorar la competitividad “en todos los frentes, no sólo lo laboral, sino lo fiscal, la micro y la macro economía del país”.

El responsable de exploración y producción de Pampa Energía, Horacio Turri, también habló del tema. Planteó la necesidad de contar con un marco fiscal que genere incentivos a las inversiones.

Utilizó como ejemplo el modelo norteamericano y sostuvo que las tecnologías para desarrollar los no convencionales ya están desarrolladas. Dijo que en el país se necesita dar las señales correctas: precios; plazos adecuados; un marco impositivo que favorezca el capital intensivo y; destrabar la iniciativa privada.

Gustavo Albrecht, de Wintershall, planteó algo similar al señalar que podría utilizarse el modelo de amortizaciones aceleradas que se utilizan en los no convencionales de Estados Unidos.

(Por Federico Aríngoli)

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