Las políticas energéticas en América Latina muestran privatizaciones e incentivos en la región

by • 3 Julio, 2017 • Latinoamérica, SliderComments (0)

En materia energética, se endurecieron los regímenes fiscales para capturar más renta, se generó más nacionalismo con las estatales, se tendió a tener precios subsidiados y pensar que las arcas de estas empresas estatales serían suficientes para inversión futura y generar excedentes.

Los altos precios, posibilitaron además, quiebres tecnológicos y fuerte reducción de costos y mayor penetración de otras fuentes fósiles y nuevas fuentes de energía.

Las energías renovables no convencionales (solar y eólica), aguas profundas y ultra profundas y los shales son los ejemplos más emblemáticos.

Con menor producción y desplome de precios, las arcas de las empresas estatales y de los Estados se ven drásticamente reducidas y no hay más platita para gastar a manos llenas.

¿Qué hacer ahora? Pensar que el petróleo retornará a 100 US$/barril con los frackers como productores marginales a 30 a 40 US$/barril y con nueva producción en muchos otros países, parece imposible.

Pensar que los precios del GNL en los distintos Hubs estarán nuevamente entre 12 a 16 US$ por millón de BTU, cuando Estados Unidos y otros países productores tienen inundado el mercado de gas natural, también es imposible.

Y pensar que los precios de la energía eléctrica retornaran a 100 US$/Mwhr con renovables compitiendo a 50 a 70 US$/Mwhr y combustibles con precios bajos, es igual de imposible.

No queda más que tomar algunas drásticas medidas para captar inversión privada, entre las cuales podemos citar.

1) Introducir incentivos y flexibilizar regulación.
2) Quitar subsidios y levantar precios y tarifas,
3) Vender activos y privatizar unidades de negocio de las empresas estatales de energía.
Si hacemos un breve análisis en algunos países de nuestra región, tenemos que Argentina ha quitado subvenciones a derivados del petróleo, precios de gas y electricidad.

En este país, YPF ha puesto y pondrá a la venta centrales eléctricas y activos en downstream y está cediendo áreas de exploración y explotación (farm outs) para poder continuar realizando inversiones y bajar deuda. También ha establecido precios de gas natural de 6 a 7 US$ por millón de BTU en boca de pozo para destrabar inversiones en Vaca Muerta.

Brasil está en la misma senda. Vende y privatiza un sin fin de activos en toda la cadena al mejor postor, tanto de Electrobras como de Petrobras, mejorando su marco fiscal y regulatorio, quitando subsidios y, sobre todo, levantando monopolios a estas dos empresas para generar competencia. La Agencia Nacional de Petróleo (ANP) anda de gira por el mundo ofreciendo cientos de áreas en los próximos tres años.

México, después de 75 años de un muy férreo nacionalismo asociado a Pemex y también a CFE, está en un proceso de franca apertura y cesión de activos al sector privado en toda la cadena al capital privado, situación que parecían inaudita solo media década atrás. Generar competencia a Pemex y CFE y tornarlas eficientes es el derrotero.

El sector de energía en Venezuela es un caos y muy en silencio se entregan activos de upstream y downstrem para generar liquidez y pagar deuda soberana.

En realidad, Venezuela para salir del profundo pozo económico y financiero en que se encuentra, tarde o temprano, tendrá que terminar vendiendo y privatizando activos o unidades de negocio principalmente asociados a Pdvsa.

Perú no tiene mucho que vender y si estudia una reforma profunda para dar incentivos fiscales a la exploración y explotación de hidrocarburos.

Colombia ya ha introducido mejoras fiscales para atraer aún mayor inversión al sector hidrocarburos y sigue vendiendo activos públicos como Isagen en el sector eléctrico.

Bolivia, a su vez, ha introducido incentivos mejorando remuneración de precios de petróleo y líquidos asociados al gas natural que están por encima del precio actual internacional. Muy posiblemente, en algún momento tendrá que tomar algunas medidas adicionales.

Ecuador anda en la misma senda de mejorar términos fiscales para exploración y explotación y está cediendo activos menores de Petroecuador y del sector eléctrico al capital privado y tendrá que hacer más para solventar su elevado endeudamiento.
La necesidad tiene cara de hereje dice el sabio refrán. Una sola tendencia se avizora. Las empresas estatales quedarán achicadas y en competencia con el sector privado.

(Por Álvaro Ríos Roca, ex ministro de Energía de Bolivia y actual director de Gas Energy y Drillinginfo)

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