Después de China y Rusia, ahora buscan financiación en Alemania para la represa de Chihuidos

by • 21 julio, 2017 • ArgentinaComments (0)

Se cayeron los dos primeros esquemas de financiación. Ahora apuntan a países europeos.

El capítulo ruso, que duró un par de años, no funcionó. Tampoco se concretó un avance del breve, casi efímero, cuento chino al respecto. La financiación de la represa de Chihuidos, en Neuquén, ahora apunta hacia Alemania.

Helport, una empresa de Eduardo Eurnekian, encabezó un consorcio al que le adjudicaron la construcción de esta represa, en una obra que podría llegar a costar hasta US$ 2.600 millones. Fue en 2014 y, en ese momento, un banco ruso se ofrecía a financiar hasta 85% del costo total de la obra. La condición que imponían era que la connacional Inter Rao fuera la proveedora de los reactores, la parte más jugosa del contrato.

Pero el préstamo ruso no llegó a firmarse, mientras que también fracasó una aproximación a capitales chinos. Por eso Corporación América (de Eurnekian) presentó una propuesta para hacerse cargo de la mitad del financiamiento, asociado con un grupo alemán.

En la empresa no quisieron hablar del tema, porque existe una cláusula de confidencialidad. "El Gobierno ya está al tanto de lo que estamos negociando", afirmaron. La búsqueda también se orienta a seguir incorporando más empresas europeas, con la mirada puesta en compañías de España e Italia. "Estamos conversando para que inviertan en este y otros proyectos de infraestructura", agregaron.

Chihuidos viene de un derrotero sobre los fondos para pagarla. En 2014, durante el kirchnerismo, se acordó que un banco ruso destinaría dinero para esta obra y esa fue la carta ganadora, según entendían en el consorcio seleccionado. Pero hubo desacuerdos sobre los tiempos, auditorías y posibles incumplimientos. El ministro de Planificación, Julio De Vido, desacordaba con su par de Economía, Axel Kicillof, y eso complicó el proyecto.

La nueva administración se puso a discutir la tasa de interés, ya que creía que podía conseguir una rebaja, pero -tras varios tironeos- se encontró con una negativa del otro lado. El banco prestamista terminó ofreciendo financiar solo un 30% de la obra, en lugar del 85% pactado originalmente. De esa forma, el proyecto "Inter Rao" (por el nombre del proveedor ruso) fue descartado.

Allí apareció la opción china, a la que se llamó "Yellow River". El gigante asiático -que está comprometido con las represas que se planean para Santa Cruz- fue barajado como una opción desde algunos sectores del Poder Ejecutivo, pero tampoco se pudo concretar.

Eurnekian está asociado con Chediack, Panedile, Eleprint, Hidroléctrica Ameghino e Isolux para Chihuido, que está sobre el río Neuquén. Todas quieren que este proyecto salga, al igual que el gobernador neuquino Omar Gutiérrez.

La opción alemana comenzó a gestarse en las últimas semanas y habría recibido la luz verde del Poder Ejecutivo. El lugar de proveedor que tenía predestinado la rusa Inter Rao sería ocupado por la alemana Siemens, que ya viene siendo proveedora en distintos proyectos de energías renovables.

Sin embargo, todos los números que se esbozaron en el pasado ya quedaron desactualizados. En 2015, la represa costaba $ 18.257 millones, aunque los rusos estaban dispuestas a realizar un aporte mayor en dólares, con un techo del 85% sobre el total del proyecto.

En el plan original, la represa aportaría 637 megavatios. Pero todo indica que se avecina un rediseño y readecuación, que probablemente modifique los términos pensados en 2014.

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