Eaton Park: el otro fondo que reclama a Argentina por YPF

by • 12 Junio, 2017 • ArgentinaComments (0)

La Argentina no sólo se jugará este jueves si deberá pagar, o no, los u$s3.000 millones a Burford Capital, un fondo buitre que le compró el juicio del Grupo Petersen contra la Argentina y la petrolera estatal YPF por la expropiación de 2012. Otro fondo, el Eaton Park, espera agazapado en primera instancia la decisión de la Cámara de Apelaciones de Nueva York, para avanzar en su propia causa. En este caso, por no menos de u$s500 millones. Así como Burford le reclama al país por sentirse damnificado por la forma en que el Gobierno de Cristina de Kirchner realizó la nacionalización y dejó afuera al 25% de la empresa que mantenía el Grupo Petersen, Eaton Park reclama también por ser socio, pero sin haber vendido su parte. Según Eaton, la manera de realizar la nacionalización prohibiendo que se repartieran dividendos durante un tiempo -también el argumento de Burford- hizo que las acciones de la empresas cotizantes en Nueva York se desplomaran, perjudicando a los inversores privados que quedaron fuera del proceso. Este sólo alcanzó el 51% de Repsol, a la que se le pagaron u$s5.371 millones. El resto de los socios (entre ellos, el Grupo Petersen y Eaton) no recibió dinero por la reestatización (según la propia ley que autorizó la operación), a la vez que se les prohibió recibir dividendos, lo que derivó, supuestamente, en una pérdida en el valor de los activos. Al menos esto es lo que reclama Eaton ante el tribunal de primera instancia de Loretta Preska, quien ya falló en diciembre del año pasado a favor de Burford. 

Eaton Park había adquirido en diciembre de 2010 el 1,63% del capital de YPF (entonces controlada por Repsol) por unos u$s250 millones, y nunca vendió su parte. Esto la separa del caso de Petersen, que luego de la renacionalización vendió sus acciones a un grupo financiero, mientras que el derecho del juicio contra la Argentina lo compró el fondo Burford, un especialista en litigios de empresas concursadas o en bancarrota contra terceros supuestamente provocadores de esas quiebras. El argumento de Repsol para vender estas acciones a Eaton fue que la empresa necesitaba capitalizarse para avanzar en otras inversiones en territorios "menos complejos" como la Libia de Muamar Gadafi y otros mercados del norte de África. A su vez, Eaton no era un desconocido en la Argentina. Ya había ingresado en 2019 en Pampa Energía, comprando el 5% de la compañía. En estos tiempos se presentaba como un poderoso fondo concentrado en inversiones de energía, que prometía volcar al país miles de millones de dólares en un mercado que prometía ser muy rentable. En esos tiempos se hablaba insistentemente de la decisión del Gobierno de Cristina de Kirchner de revalorizar las tarifas de los servicios energéticos, decisión que nunca se tomó. 

En el momento de la expropiación, YPF tenía un valor aproximado de u$s15.300 millones, y la acción se pagó unos u$s39. La última cotización en Wall Street fue de u$s24,31. Bajo estos números se basa Eaton para realizar su reclamo, que dependerá de lo que defina desde este jueves la Cámara de Apelaciones con el caso Burford Capital. Este 15 de junio, los jueces Ralph Winter, Guido Calabresi y Denny Chin escucharán las argumentaciones del demandante y de la Argentina e YPF. Habrá 12 minutos para cada uno y luego una tanda de preguntas y respuestas, ordenadas por el propio tribunal de segunda instancia del Distrito Sur de Nueva York. El reclamo original es por unos u$s3.000 millones (podría ser aún más dinero si se demuestra que la Argentina hizo la operación de renacionalización de YPF contra Repsol sabiendo que perjudicaría a otros accionistas). El caso planteado por Bruford llegó a la segunda instancia judicial de Nueva York luego de la presentación del fondo ante el juzgado de Thomas Griesa el 8 de abril de 2015, y después que el juez derive el caso a la jueza Loretta Preska el 11 de mayo de 2016. Preska finalmente falló en contra de la Argentina e YPF (y a favor de Bruford) en octubre de 2016; y el Gobierno de Mauricio Macri apeló la decisión ante la Cámara que finalmente el jueves dará una audiencia a las partes.

La demanda del fondo Bruford Capital contra YPF y Argentina se inició por la expropiación de la mayoría de las acciones de la petrolera, pero a nombre de las empresas españolas Petersen Energía y Petersen Inversora, dos compañías hoy en quiebras abiertas por el Grupo Petersen en los días en que era socio por el 25% de YPF, y para organizar la relación con Repsol, el socio mayoritario. Luego de la nacionalización de la petrolera en mayo de 2012, y como la decisión se tomó sólo por el porcentaje de Repsol, Petersen se consideró damnificada al haberse aprobado por ley la prohibición de distribuir ganancias de la petrolera una vez renacionalizada, siendo ésta la manera en que el Grupo Petersen se había comprometido a pagar su incorporación como socio de la petrolera por recomendación directa de Néstor Kirchner.

(Por Carlos Burgueño)

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