Con las nuevas tarifas de gas, calentar un hogar costará en invierno más de $ 1.000 al mes

by • 19 mayo, 2017 • ArgentinaComments (0)

A sólo un mes y monedas de que comience el invierno, los calefactores comienzan a encenderse en los hogares, cada vez más tiempo. Y crece la inquietud entre las familias sobre cuáles serán los montos de las próximas facturas, tras la nueva suba en las tarifas del gas que entró en vigencia el mes pasado y que fijó valores hasta cinco veces más altos que los cobrados el año pasado.

Para adelantar el impacto de los nuevos precios del gas natural en la vida cotidiana, Clarín calculó cuánto costará en la Ciudad de Buenos Aires utilizar distintos tipos de estufas. La cuenta arrojó que, para un hogar pequeño, con un uso bastante medido, el gasto en calefacción no bajará este invierno de los $ 1.000 mensuales.

Como ejemplo se tomó el caso de una pareja con un hijo que viven en un departamento o casa de tres ambientes con tres estufas de tiro balanceado: una de 4.500 kilocalorías hora (kcal/h) en el living, una de 3.000 en el dormitorio principal y otra de 2.500 kcal/h en el otro cuarto. Con un uso de sólo 8 horas diarias y el piloto encendido el resto del día, esos equipos queman unos 312 metros cúbicos de gas al mes, según el simulador de consumos del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas).

Con las nuevas tarifas vigentes para usuarios porteños que no logren ahorrar energía, y sumando el IVA, eso se traduce en un gasto de $ 1.013 para los hogares encuadrados en la más baja de las categorías (R1). Para un usuario mediano, que paga la tarifa R2-3, la misma prestación ahora incrementa en $ 1.116 la boleta mensual. Y a uno de alto consumo (R3-3), le suma $ 1.760.

Como referencia, este invierno, cada hora de uso de una estufa de dormitorio de 3.000 kcal/h le costará $ 1,04 a un pequeño cliente, $ 1,44 a uno medio y $ 1,81 a uno grande. Con 8 horas diarias de uso, eso genera un impacto mensual de $ 250 a $ 434. Para un equipo grande de 6.000 kcal/h, en tanto, cada hora de uso aporta $ 2,11 a la boleta de un hogar chico, $ 2,32 a la de uno pequeño y $ 3,68 a la de uno grande, con impactos de entre $ 507 y $ 882 en la factura mensual.

Estos valores, que hacen pensar varias veces antes encender cada artefacto, son toda una novedad para los porteños. Como ejemplo, basta señalar que la familia que gastará más de $ 1.000 en prender tres estufas el año pasado pagó $ 181 por lo mismo.

Sucede que, el año pasado, el "tarifazo" quedó desactivado por un fallo de la Corte Suprema de Justicia y las empresas debieron refacturar los consumos invernales con las tarifas ultrasubsidiadas del fin de la era K. Frente a esos valores, los ahora vigentes resultan 425% a 459% más altos para los pequeños usuarios, 320% mayores para los hogares medianos y 190% más caros para los grandes.

Junto con el alza de tarifas, el Gobierno creó una Tarifa Social que bonifica el componente de la factura correspondiente al precio del gas (es cerca de un 40% de la factura). Hasta ahora, les concedió este beneficio a 190.500 hogares de Capital y el Conurbano, y a unos 2 millones en todo el país que cumplían con una serie de criterios para ser incluidos, automáticamente o a pedido.

Para el resto, la única forma de conseguir un descuento es bajar el consumo, conducta que quedó premiada con una bonificación. Lo que se requiere para acceder a este beneficio es ahorrar al menos un 15% con respecto al consumo registrado en el mismo período de 2015.

Los que logren economizar energía, según se dispuso, tendrán un descuento en el precio de cada metro cúbico. A los usuarios pequeños se los premia con una tarifa 32% más baja (o un aumento de “sólo” 280%, en vez del 459%). Para clientes medianos la rebaja es del 29% y para los grandes va del 13 al 20%. Con este beneficio, el costo de usar 8 horas diarias una estufa de dormitorio baja de $ 250 a $ 169 mensuales.

En energía eléctrica, también se dispuso un estímulo para las familias que reduzcan el consumo, en este caso por encima del 10 y el 20%. Y este invierno habrá buenos motivos para intentarlo porque, con las nuevas tarifas, el costo de usar calefactores eléctricos duplicará el del invierno pasado.

En cualquier caso, como dato alentador, el clima podría darles una mano a los usuarios en el intento de conseguir esas reducciones de consumo. A diferencia de un invierno 2016 que había sido récord por lo frío, para esta vez se esperan condiciones mucho más benévolas. Según el último pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional, al menos hasta julio habrá temperaturas “superiores a las normales” en casi todo el sur y el centro del país, incluidas la Capital y la Provincia de Buenos Aires.

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