Por la suba de tarifas, se desplomó el consumo de gas en el último trimestre de 2016

by • 6 marzo, 2017 • ArgentinaComments (0)

Los aumentos de tarifas que aplicó el Gobierno el año pasado corroboraron una vieja afirmación de los manuales de economía que la administración kirchnerista intentó cuestionar en la práctica: los precios más caros moderan la demanda. Así lo indican los números oficiales, que muestran por primera vez en años una caída importante en el consumo de energía en hogares, luego del ajuste del año pasado en las facturas de servicios, tras 12 años de precios casi congelados.

Un informe del Ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren, indica que la demanda de gas en hogares se desplomó en el cuarto trimestre de 2016, luego de que en octubre quedaron firmes las nuevas tarifas para ese servicio público, tras las idas y venidas de principios de año y el freno al primer aumento del Gobierno que dispuso un fallo de la Corte Suprema.

A eso se suma que los hogares tenían espacio para reducir su demanda, luego de años en que no tuvieron razones económicas para prestarle más atención a la factura debido al congelamiento de las tarifas, que llevó a la distorsión de los precios relativos del gas y la electricidad en comparación con otros bienes y servicios de la economía.

Detrás de la lanza presidencial siguió una campaña que dispuso el Ministerio de Energía, que incluyó avisos publicitarios en medios de comunicación y la elaboración de un manual de uso doméstico para reducir el consumo innecesario en los hogares.

Por ejemplo, si bien le temperatura promedio de diciembre pasado (25°3) fue algo mayor que la del mismo período de 2015 (24°8), no alcanza para explicar una caída de más del 18% en el uso del recurso. La diferencia fue aun menor en el caso específico de la zona metropolitana de Buenos Aires (el mayor polo consumidor), donde la temperatura promedio de diciembre pasado fue 0°5 menor que la del mismo período de 2015.

En menor medida, el sector eléctrico mostró una tendencia similar al gas. Si bien las caídas en el consumo hogareño de luz son una rareza, en los últimos tres meses del año pasado los hogares achicaron en 3,3% la demanda de electricidad, hasta los 13.036 GWh, según detalla el último Informe Trimestral de Coyuntura Energética, un estudio completo sobre la situación de ese sector en el país.

Más aún: los últimos números muestran que se acentuó la tendencia a la reducción del consumo que había comenzado en el tercer trimestre del año pasado, cuando la demanda hogareña de gas cayó 3,1% y la de electricidad registró una leve suba de 0,2 por ciento.

Es probable que la tendencia se mantenga este año, porque recrudecerá el motivo que la hizo aparecer. En otros términos: las tarifas volverán a subir.

En febrero comenzó a regir un aumento de la electricidad de entre 60 y 148% para los usuarios de Edenor y de Edesur, que comenzará a notarse en las facturas de este mes. Y habría un nuevo ajuste en noviembre próximo.

Además, el gas subirá desde el próximo 1° de abril y repetirá ese movimiento en octubre.

La recesión de la economía y posiblemente también los aumentos de tarifas que sufrió el sector productivo también condujeron a una disminución en el uso de la energía por parte de las fábricas.

En el caso de la electricidad, el lote compuesto por los grandes usuarios comerciales e industriales anotó una baja en el consumo del 6,5% en el último trimestre del año pasado.

En el renglón gasífero, por su parte, sufrió una caída de 6,6% en el segmento industrial, más aun que en el comercial.

La caída en el consumo de energía en los hogares es una buena noticia para las cuentas públicas. Sucede que, pese a los aumentos de los últimos meses, las tarifas del gas y de la electricidad están retrasadas, por lo que el Gobierno continúa destinando una porción significativa de recursos a los subsidios, que este año estarán por debajo de los $ 100.000 millones.

La frugalidad de los hogares también le permitió a la administración de Mauricio Macri destinar recursos a otros sectores. Por ejemplo, aumentó sustancialmente el uso de gas en centrales térmicas, que antes usaban combustibles líquidos para producir electricidad, más caros y cuya factura se paga con los subsidios que aporta el Estado.

Tiempos de cambio en las tarifas de los servicios

2003-2015

Los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner mantuvieron prácticamente congeladas las tarifas de gas y electricidad. Eso condujo a una fuerte distorsión de precios relativos, a tal punto que una boleta de una pareja que vivía en un departamento era el equivalente a una pizza. Esa situación disparó el consumo y los subsidios.

Enero de 2016

El presidente Macri da el primer paso para aumentar la electricidad mediante una resolución que disponía la suba del precio mayorista de la energía.

Abril de 2016

El Gobierno puso en marcha las nuevas tarifas de gas, que en los casos más altos llegaron a aumentos de hasta 1800%. Luego dio marcha atrás parcial con la medida y dispuso topes.

Agosto de 2016

Después de varias medidas cautelares que habían frenado los aumentos, la Corte Suprema anuló las subas que se habían anunciado para el gas y le ordenó al gobierno nacional convocar a audiencias públicas.

Octubre de 2016

Después de las audiencias, el Gobierno dispuso los primeros aumentos en firme para el servicio de gas. Luego ocurrió lo mismo con las tarifas de electricidad. Ambos servicios volverán a sufrir incrementos durante este año.

(Por Pablo Fernandez Blanco)

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