El crudo convencional se desploma

by • 23 Marzo, 2017 • ArgentinaComments (0)

El año que viene los yacimientos convencionales de Neuquén cumplirán 100 años de producción. Un experto lo explica en clave ATP (apto para todo público): “Es como un globo que se desinfla. Se va despresurizando y por más que se apliquen otras técnicas cada vez sale menos”. Esa simplificación intenta dar una explicación a la retracción que vienen arrastrando las áreas maduras de la Cuenca Neuquina.

Yacimientos emblema de la época de oro como El Trapial, Puesto Hernández o Chihuido de la Sierra Negra, no paran de acumular caídas sostenidas en la producción de crudo. La ecuación ya está crujiendo: son áreas con infraestructura y personal para cuatro veces su producción actual caminan la ruta de la inviabilidad.

En paralelo los desarrollos no convencionales, con Loma Campana a la cabeza, tiene cada vez más participación en la producción de hidrocarburos. Cuatro de cada 10 metros cúbicos de gas que salen del subsuelo neuquino llegan desde reservorios shale o tight. En el caso del petróleo la relación es 3,6 de cada 10. El peso es significativo si se considera que Neuquén aporta el 50% del gas y el 22% del petróleo del país.

Sin embargo el problema central, como casi siempre en esta industria, parecen ser los costos. Pero la perspectiva del análisis puede cambiar según el enfoque que se le dé.

La madurez de los yacimientos es inocultable. Según registros de la subsecretaría de Hidrocarburos de la Provincia los pozos en las viejas áreas entregan entre un 95 y 97 por ciento de agua, sólo el resto es petróleo. Es decir que si diariamente la producción de crudo des de unos 18.000 metros cúbicos, las operadoras deben tratar entre 220.000 y 250.000 metros cúbicos de agua.

Generalmente ese liquido se utiliza para recuperación secundaria. Esta es una técnica utilizada en las áreas maduras que consta de inyectar el agua nuevamente en las perforaciones para barrer los restos de petróleo. Sin embargo los costos se encarecen cuando los pozos ya han sido exprimidos y cada vez queda menos crudo por sacar a tierra.

La recuperación terciaria, la última de las instancias, que es como “raspar la olla”, necesita de productos químicos. Son polímeros que se desarrollan específicamente para cada cuenca y según los técnicos de Provincia todavía no se encontrado la ecuación económica que rinda.

Otro aspecto es que, según algunas fuentes de la industria en Neuquén, los costos de sacar un barril en los yacimientos maduros se acercan cada vez más a los valores del no convencional. YPF informó a inversionistas en Estados Unidos que el breakeven (punto desde donde obtiene ganancias) para el shale oil era de 40 dólares.

Finalmente algunos empresarios aseguran que los viejos yacimientos están en manos de grandes operadoras cuya infraestructura es demasiado costosa para rentabilizar esos proyectos. Entienden que un modelo que podría dar mejores los resultados sería con la participación de firmas más pequeñas y descentralizando los activos.

En números

36% del petróleo que se saca en Neuquén proviene de áreas no convencionales. Loma Campana es el principal bloque.

250.000 metros cúbicos de agua de producción deben tratar las operadoras diariamente.

u$s 40 es el valor para el barril a partir del cual YPF asegura que puede tener ganancias en los proyectos que desarrolla 
sobre Vaca Muerta.

(Por Federico Aríngoli)

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