Tesla podría perder el liderazgo en autos eléctricos ante los grandes fabricantes de automóviles

by • 10 enero, 2017 • EERR, SliderComments (0)

El auto del futuro será eléctrico, conectado y, en un futuro, autónomo. Pero, ¿Cómo dejará eso a la industria automovilística del futuro? Y, ¿cómo abordarán los inversionistas la mayor disrupción tecnológica que la industria automotriz ha enfrentado en décadas?

Siempre es tentador entender la competencia en la industria del automóvil como una carrera. Pero hacer un producto exitoso es más importante que cruzar la línea de meta primero.

El Model 3 de Tesla, que será lanzado a finales del año, ha sido promocionado como el Modelo T de la era eléctrica. El Modelo T – considerado el primer automóvil del mundo asequible para la mayoría de la gente— le dio a Ford una cuota de tres quintos del mercado automotriz estadounidense a principios de los años veinte.

Sin duda, Musk ha hecho un trabajo impresionante popularizando los autos eléctricos. A pesar de su costo, los actuales modelos Tesla S y X tienen una participación dominante de 31% de los cerca de 130.000 vehículos eléctricos vendidos en EE.UU. hasta noviembre de 2016. La compañía también persuadió a unas 400.000 personas de hacer un depósito reembolsable de US$1.000 para reservar un Modelo 3.

Pero la comparación con Ford también tiene otro lado. A finales de la década de 1920, aquel pionero fue superado por General Motors, que sigue siendo una automotriz más grande al día de hoy.

En diciembre, GM lanzó su Chevrolet Bolt totalmente eléctrico en EE.UU. a un precio similar al del Model 3. Para 2020, después de que la mayoría de las marcas globales de automóviles hayan lanzado sus productos eléctricos, la gama de opciones que enfrentarán los compradores de automóviles será increíble. En un mercado en auge, Tesla podría perder su magia temprana, tal como le ocurrió a Ford.

Otra comparación popular ve a Tesla como el Apple de los autos eléctricos: El automóvil es, después de todo, el dispositivo móvil por antonomasia. Pero de nuevo el paralelo es de doble filo.

El iPhone de Apple no fue el primer smartphone, pero la compañía absorbe más del 90% de las ganancias de la industria, estima UBS. Apple apareció con un producto magnífico y, gracias a su extensa red minorista y a su reputación como fabricante de computadoras e iPods, supo sacar ventaja de la situación.

Por STEPHEN WILMOT

Lea nota completa en WSJ

Related Posts

Comments are closed.

Facebook