El futuro del sector energético: Nación estima que se volverá a exportar gas

by • 22 diciembre, 2016 • ArgentinaComments (0)

En el año de los tarifazos y con la crisis petrolera amenazando miles de puestos de empleo, es difícil pensar en el largo plazo. Aún así, un equipo del Ministerio de Energía realizó un exhaustivo trabajo para intentar predecir, en base a ciertas variables, qué pasará con el sector dentro de una década. Algunas conclusiones sorprenden.

Aún con una presencia más marcada de la generación renovable, y suponiendo que aumentará la potencia instalada hidráulica en base a proyectos como los de Chihuido, el gas natural seguirá siendo el puntal de todo el sistema energético argentino.

Según el trabajo realizado por la Subsecretaría de Escenarios y Evaluación de Proyectos, con un PBI creciendo al 2,9% interanual, el consumo de gas aumentará un 24% de forma tendencial y un 21% si mejora la eficiencia en la demanda, algo posible gracias al efecto disciplinador de la suba de tarifas.

Pero a medida que crece el consumo, también lo hará de forma marcada la oferta, donde Vaca Muerta y las otras formaciones no convencionales de Neuquén se convertirán en la vedette. Según el trabajo, la producción del fluido se incrementará un 1,8% interanual en la próxima década, en un escenario de inversiones parecidas a las actuales, con 3.500 millones de dólares anuales volcados al campo.

Si, en cambio, las inversiones superan los 5.000 millones, el gas podría ver incrementos de 4,6% interanuales, lo que pondría a Argentina en otra escala en cuanto a su oferta energética.

Estos pronósticos, aún los conservadores, arrojan una conclusión impensada hace apenas algunos años atrás: en una década, sobrará el gas durante los períodos de menor demanda (otoño y primavera).

“Los saldos exportables serán relevantes, al punto que, de darse la combinación de hipótesis que configuran este escenario, resulta necesario estudiar las posibilidades de exportación, analizar la viabilidad del almacenaje subterráneo o modular la producción acorde a los requerimientos estacionales de la demanda de gas natural”, aseguraron desde el Ministerio de Energía a “Río Negro”.

De todos modos, Neuquén cuenta con una ventaja: ya existe toda una estructura ociosa de caños para sacar producción a Chile. El almacenaje, sin embargo, es escaso. Y no hay estructura de licuefacción en el país, obras en general caras y difíciles de amortizar.

Como contraparte, durante los meses de mayor demanda, el país deber seguir importando gas desde Bolivia e inclusive traer GNL en los picos estacionales. Esto último no sería necesario en el escenario de mayor inversión.

Pero si se mira la situación desde el punto de vista comercial, el escenario es más que favorable: Argentina seguirá desembolsando dólares para comprar energía en el extranjero, pero podría empezar a generar los propios si se exporta. El primer objetivo de equilibrar la balanza energética no está tan lejano como parece.

Otro punto interesante es la sectorización de la demanda de gas. Si bien se reparte de forma equitativa entre todos los principales consumidores, los que más recurso comprarán en la próxima década serán la industria (25,2%) y el GNC (24,1%). En este último caso, sin embargo, la política de precios será clave para desincentivar o alentar su uso.

La demanda residencial también subirá de forma marcada, sobre todo por la inclusión de nuevos usuarios a la red de gas en el Noreste Argentino.

El gas también ganará espacio en la generación térmica. Si bien las centrales perderán peso frente a otras fuentes como las renovables, la hidráulica o la nuclear, en una década ya no quemarán más combustibles líquidos, más caros y contaminantes que el fluido.

En un escenario tendencial, la generación térmica pasará del 64% al 45% en la próxima década. El lugar liberado lo ocuparán principalmente las renovables, que pasarán del 2% al 20%, en base a los nuevos proyectos que empezaron a licitarse este año con las convocatorias que realizó el gobierno nacional.

También la energía nuclear ganará peso al pasar del 5 al 9% cuando se inaugure la cuarta central proyectada por el gobierno de Mauricio Macri.

Aunque las usinas térmicas serán relegadas, aún proveerán la mayor parte de la electricidad del país. Para la próxima década el 94% del combustible que quemarán será gas natural, frente al 73% actual. Inclusive, en un escenario de consumo eficiente, podría alcanzar el 98%.

Los pronósticos nacionales abren toda una ventana para el desarrollo de gas en Neuquén. Confirman que la demanda estará, e inclusive que, en piloto automático, el país podría llegar a exportar gas en una década. Más allá de las proyecciones macroeconómicas asumidas (el país podría no crecer como espera el macrismo), la otra variable central para que esto ocurra será el precio.

Las operadoras esperan que el gobierno sostenga un precio de 7 dólares el millón de BTU, o un equivalente al precio ponderado de importación.

Escenarios 2025

  • 57% podría crecer la producción de gas natural en el país en un escenario de alta inversión y mejora de productividad.
  • 17 GW de potencia habrá que instalar (de mínima) para cubrir la demanda energética.
  • 5,7% de energía total podría ahorrar argentina en un escenario donde el consumo se hace más eficiente. Las tarifas serán clave para esto.

(Por Roberto Aguirre)

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