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El Gobierno estudia terminar en noviembre con el subsidio a la producción de petróleo

by • 9 noviembre, 2016 • Argentina, Slider, Slider 2Comments (0)

El Gobierno se apresta a definir una importante modificación en el esquema de precios internos del petróleo, que podría desembocar en una fuerte retracción de la inversión en los yacimientos locales. En concreto, el Ejecutivo va camino a terminar con el subsidio indirecto a la producción doméstica de crudo, que hoy se paga más caro que a nivel internacional.

La mayoría de los integrantes del gabinete económico de Mauricio Macri coincide en que hay que alinear cuanto antes el valor del ‘barril criollo’ con las cotizaciones del WTI (EE.UU.) y del Brent (Mar del Norte), que ayer cerraron por debajo de los 45 dólares. El precio interno del petróleo, en cambio, ronda en promedio los 58 dólares para mantener los niveles de inversión en el segmento de exploración y producción (upstream) de hidrocarburos.

El sistema funciona de la siguiente manera: en el último año y medio se estableció un precio discrecional para las naftas y gasoil –más alto que la paridad importación- para sostener el valor interno del crudo en niveles competitivos a fin de garantizar una continuidad de la actividad de perforación. Con el precio internacional de nuevo por debajo de los 45 dólares, los economistas del Gobierno entienden que ese esquema está caduco y no es sostenible en el tiempo. Federico Sturzenegger, presidente del BCRA, Gustavo Lopetegui, coordinador de la Jefatura de Gabinete, y Alfoso Prat Gay, titular de Hacienda, comulgan en este punto.

Los funcionarios interpretan que la convergencia con los precios internacionales del hidrocarburo implicaría un congelamiento del valor de los combustibles en surtidores (en especial del gasoil), una meta que contribuiría a reducir las expectativas inflacionarias durante el próximo semestre.

Con esa inercia, la idea fuerza que propuso el Gobierno a las petroleras consiste en liberar a partir de noviembre el precio doméstico del crudo. Eso fue lo que transmitió el ministro de Energía, Juan José Aranguren, a las principales petroleras del país –con YPF y Pan American Energy (PAE) a la cabeza- en reuniones mantenidas durante los últimos días. Según comentaron fuentes cercanas a las negociaciones, una de las alternativas que se baraja es que el precio interno del petróleo esté atado de manera directa a la evolución del Brent. En rigor, el precio del crudo Medanito –que se extrae en Neuquén- surgiría de agregarle un dólar a la cotización promedio del Brent durante el mes pasado a la transacción de crudo (Brent + US$ 1). Por ejemplo, para los contratos de compraventa que se firmen en noviembre se tomaría como referencia el valor medio del Brent durante octubre. En tanto que el importe del Escalante, que se explota en Chubut, de peor calidad (es más pesado), se definiría a partir de restarle cinco dólares a la cotización internacional (Brent – US$ 5).

Si se aplicaran esas fórmulas, a los valores actuales, el Medanito pasaría a costar 46 dólares –el Brent cerró ayer a US$ 44,80- , es decir, un 25% menos que hoy en día (62/63 dólares). Mientras que el Escalante pasaría pagarse US$ 40 contra los  51/52 dólares que se paga en la actualidad.

Un recorte de esas características redundaría en una fuerte baja de la actividad por la pérdida de rentabilidad de la inversión. Y por consiguiente podría desembocar en una ola de despidos en el sector.

Sin embargo, fuentes empresariales le quitaron fuerza a la versión. “La decisión aún no está tomada. Hay múltiples opciones que deben ser discutidas”, advirtieron. Una de las principales interesadas en encontrar un camino intermedio es YPF, el mayor jugador del mercado, que precisa de la continuidad del precio diferencial del crudo para evitar que se acentúe la pérdida de valor de la compañía.

(Por Nicolás Gandini)

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