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El yacimiento que le hace sombra a vaca muerta

by • 13 octubre, 2016 • ArgentinaComments (0)

YPF y Pampa Energía pondrán en marcha la primer área “dual tight” del país. No descartan inclusive incursionar en la famosa formación shale. Ya invirtieron 700 millones de dólares.

Te imaginás un camión con un equipo de perforación pasando por acá?”, pregunta Gustavo Astie, mientras el motor de la 4x4 ruge exigido en la empinada pendiente. “Hacer un pozo en esta locación es todo un desafío”, explica, mientras transita los serpenteantes caminos del yacimiento Rincón del Mangrullo, en el valle medio del río Neuquén.

Astie es el gerente de Activos no Convencionales de YPF. Y tiene a su cargo el proyecto estrella de la firma nacional que tiene como socio a Pampa Energía. Esta semana escribió una página central para los anales petroleros del país: será el primero que pondrá en producción dos formaciones tight gas de forma paralela. Y aunque aún en etapa preliminar, los técnicos creen que hasta Vaca Muerta puede arrojar muy buenos resultados en este pequeño terruño.

“Es el mejor proyecto de la compañía en cuanto a velocidad de aporte y resultados”, se entusiasma el gerente regional de áreas no convencionales, Pablo Bizzotto, ya más tarde y en su oficina de la calle Talero. El hombre que maneja todos los proyectos shale y tight de YPF muestra con orgullo los números. Con alguna reserva sobre el dato fino por cuestiones bursátiles, asegura que este bloque ya aporta cerca del 4% del gas que consume el país. En 2014, no salía ni una sola molécula de fluido del árido territorio.

En dos años, se perforó un centenar de pozos y se construyó un gasoducto de 60 kilómetros que lleva el gas a las plantas de tratamiento de Loma la Lata.

A fin de año, se habrán volcado unos 700 millones de dólares en este campo.

La última gran adquisición es una unidad de separación primaria que costó 70 millones de dólares y se puso en marcha en marzo. Aunque es ampliable, su capacidad de procesamiento –2,5 millones de metros cúbicos día– está casi al tope. El yacimiento crece de forma tan vertiginosa que las instalaciones para procesar el hidrocarburo apenas alcanzan.

La denominada USP2 es un enorme fierrerío amarillo con tanques, compresores y 8 gigantescos compresores de 1.200 Hp cada uno. Sirven para darle 90 kilos de presión al gas que sale de la formación Mulichinco. Luego de transitar cientos de kilómetros por caños e instalaciones, ese gas llegará a las hornallas de los hogares con una presión de 70 gramos.

Fernando Lauxmann y Gustavo Muller, gerentes en Rincón del Mangrullo, se suman a la recorrida. Lauxmann explica el complejo funcionamiento de la planta, que sirve para separar el gas crudo de la arena y de los líquidos que trae naturalmente. La clásica antorcha de seguridad –flare, en ingles– escupe una pequeña llamarada naranja. “Si tenemos algún inconveniente técnico, el gas se deriva a la antorcha y se quema. Las medidas de seguridad son automáticas”, señala el especialista. Las enormes presiones obligan a tener todo calculado.

Pero lo realmente valioso en este yacimiento no está arriba de la tierra, sino debajo. A unos 1.300 metros de profundidad se encuentra la formación Mulichinco. Se trata de una suerte de arena compacta que aloja gas en los espacios libres. Al igual que Vaca Muerta, debe ser fracturada para producir, pero la ventaja es que la columna es tan ancha que pueda hacerse con pozos verticales que cuestan 3 millones de dólares, un tercio de lo que valen los que YPF perfora en el shale neuquino.

Pero ahora, todo podría cambiar. El pozo RDM XP38 buceará por primera vez en las profundidades de la formación Lajas. Se trata de otro tight, ubicado al doble que profundidad, cuya producción es más cara. Pero también es un viejo conocido. Tanto YPF como Pampa ya realizaron perforaciones a estas arenas compactas en otros bloques.

“El pozo está terminado, y esta semana lo pondremos en producción”, cuenta Astie. Asegura que por ahora se trabajarán ambas formaciones con pozos distintos. “Podríamos analizar punzar ambas formaciones en un mismo pozo, pero sus características son distintas, lo mismo que sus presiones. Lo más probable es que no nos sirva”, señaló el especialista.

El bloque está partido al medio por el río Neuquén. Esto complejiza al operación, que está desdoblada en ambas porciones, ya que no hay puentes en la zona.

Lo que sí cruza es un gasoducto, que pasa por debajo del río y conecta ambas parcelas.

Infraestructura

El desarrollo de transporte hacia los puntos de inyección será el gran desafío para el futuro inmediato. Por ahora, explicó Astie, la estrategia de YPF es concentrar lo más que se pueda en Loma la Lata y alrededores, donde todavía hay capacidad ociosa. De todos modos destacó el gasoducto de 60 kilómetros, que se construyó durante la gestión de Miguel Galuccio, cuando el yacimiento apenas asomaba. Ahora queda chico, y habrá que hacer un bypass para poder sacar no sólo la producción de la operadora nacional sino la de otras empresas que tienen actividad en crecimiento en los alrededores.

Rincón del Mangrullo despierta una fantasía: con seis o siete de estos bloques funcionando a pleno, Argentina podría recuperar el autoabastecimiento energético. Claro que para eso hacen falta varios miles de millones de dólares.

Por primera vez en el país, YPF pondrá en producción dos formaciones distintas en un mismo yacimiento, en lo que se conoce como “dual tight”.

Eficiencia se busca

Cómo bajar costos

  • Perforación. Bajar los días de uso de equipo reduce el costo de los pozos. La elección de locaciones también es clave.
  • Contratos. En los últimos meses YPF renegoció contratos a la baja, sobre todo con las grandes empresas de servicios.
  • Costo laboral. Junto con el gobierno nacional, las operadoras negocian un nuevo convenio colectivo no convencional. Buscan mejorar la productividad.
  • Insumos y servicios. El desarrollo de arenas propias, las mejoras en servicios como el transporte permiten optimizar los gastos.

(Por Roberto Aguirre)

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