surtidor

Naftazo y recesión: la caída en las ventas de combustibles no encuentra piso y hay alerta en estaciones de servicio

by • 27 octubre, 2016 • ArgentinaComments (0)

A mediados de año asomó como un indicador preocupante. Había que seguir de cerca su evolución para ver si se trataba de una caída puntual o si marcaba una tendencia. 

Pasaron los meses y ahora sí la baja en las ventas de combustibles se consolidó como otro indicador que refleja el parate que sufren algunos de los principales motores de la actividad económica.

Tras cerrar un primer semestre para el olvido, este sector se encamina a concluir un 2016 con números negativos por primera vez en más de una década. 

Por cierto, este no es el único indicador "atípico" que genera alerta entre los empresarios del rubro.  

Según precisaron representantes de la actividad del expendio, será el primer año de los últimos veinte en el que se habrá vendido más nafta que gasoil.

El consumo de este último combustible se asocia principalmente al campo y a la industria, ya que es utilizado por camiones, en maquinaria pesada y en transporte.

Desde la Cámara de Empresarios del Combustible (CEC) señalaron que "la torta a lo largo de las últimas dos décadas se dividió en un 70% para el gasoil y el 30% restante para las naftas".

"Hoy, en cambio, la súper y premium concentran más del 50% del mercado", añaden.

Entre los estacioneros no hay dudas de que este cambio en el mix no hace más que dejar en evidencia el freno en la actividad industrial y agrícola.

"El clima recesivo tiene su correlato en las estaciones de servicio. No es un bajón que se da en uno o dos puntos de venta sino que el problema es mayor", afirmó Raúl Castellano, referente de CEC.

"La demanda de GNC también viene en caída, señal de que en las ciudades el poder adquisitivo también se ha resentido", completó.

Esta contracción es reconocida por las propias petroleras. Fuentes cercanas a YPF aseguraron que "la caída en las ventas de gasoil es un claro síntoma del clima económico recesivo".

Además, expresaron que la baja en los despachos de diésel muestra que hay menos actividaden el campo, en la industria y hasta en el transporte público. 

"Esos son los sectores que hacen la diferencia para este combustible", añadieron, si bien tienen la esperanza de que lo peor quedó atrás ya que la peor caída fue en julio.

El hecho de que la demanda no reaccione y que viene complicada fue reconocido públicamente hasta por Miguel Gutiérrez, presidente de la empresa. 

En algunos casos, para evitar que el desplome sea aun mayor, hasta se observan promociones pactadas con bancos -como el Galicia- en las que se ofrecen fuertes descuentos en base al puntaje obtenido con su tarjeta.

"Hoy en día una carga completa rara vez baja de los $900 y es impresionante la cantidad de clientes que andan en busca de promociones bancarias", reconoció otra fuente vinculada a la estatal. 

"Muchos también se inclinan por las opciones que otorga la tarjeta Serviclub. Que la situación económica pegó en el consumo es algo que ya no se discute", completó.

 

Barranca abajo

Desde organizaciones como CEC precisaron que en lo que va del año la comercialización se desplomó en todas sus variantes.

Desde la entidad dieron cuenta del desglose en cuanto a ventas:

-El gasoil se retrajo 15%

-La nafta súper cayó un 10%

-La premium bajó un 5%

-El GNC se retrajo un 6% 

Según Castellano, "estas cifras no guardan mayores diferencias con las del primer semestre, de modo tal que podemos hablar de una continuidad en la caída". 

"Las estaciones de servicio también se ven afectadas por las opciones de venta directa que están implementando las petroleras. Eso hace que, por ejemplo, varios empleados del campo hayan dejado de comprar en los surtidores", explicó Castellano.

Según el empresario, de sostenerse esta tendencia, el mercado argentino cerrará con una baja cercana a los 1.100 millones de litros. "En un año normal se expenden 20.000 millonespara todas las alternativas", dijo.

Desde la AESI, la asociación de estacioneros independientes, su presidente, Manuel García coincidió. 

Agregó que la demanda de GNC incluso marcó bajas de hasta el 20% en algunos puntos del conurbano bonaerense.

Aseguró que en 2016 este rubro fue uno de los más afectados.

"El aumento que avaló el Gobierno para la red troncal que abastece a estos estacioneros derivó en una suba de costos de hasta el 500%", dijo.

"Aunque la instalación del equipo todavía es cara, el GNC no deja de ser el combustible del trabajador, del transportista. Que tengamos caídas de hasta un 20% habla a las claras del estado de la economía argentina", comentó a este medio.

 

Radiografía del sector

Según revelan los últimos datos actualizados del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) actualmente hay 1.933 bocas de carga de GNC operativas y en funcionamiento. 

En enero de 2016, existían 1.974, lo que significa en una pérdida de 41 locales en lo que va del año.  

En mayo, justo luego de la actualización del cuadro tarifario del gas en boca de pozo que aplicó el Ministerio de Energía y Minería que llevó el precio del metro cúbico en surtidor a un promedio de $10, se produjo la mayor sangría: 37 comercios bajaron las persianas.

En los últimos 12 años cerraron 2.500 bocas de expendio. Valúan en u$s3.000 millones las pérdidas por el cierre de estaciones de servicio.

Un informe realizado por la Confederación Argentina del Comercio de los Hidrocarburos (CECHA) revela que en Argentina existen 4.423 bocas de expendio, sumando las de naftas, gasoil y GNC.

Según informe de CECHA: el 51% de las estaciones vende menos de 250 mil litros mensuales y se encuentran al borde del punto de equilibrio. Es decir, empata los costos, no gana ni pierde.

El 37% vende entre 250.000 y 600.000 litros mensuales y sólo el 12% (que son de propiedad directamente de las petroleras) más de 600.000 litros.

 

Baja de precios para "ser" YPF

Algunas compañías dueñas de redes de estaciones comenzaron a aplicar fuertes descuentospara reducir la diferencia de precios con YPF. 

Analía Salguero, presidenta de la Cámara de Combustibles de San Juan, afirmó que "algunas marcas, como Axion u Oil Combustibles, han tenido que bajar el precio de sus productos". 

Salguero precisó que con esta estrategia apuntan "a competir en igualdad de condiciones e incentivar el consumo", que sigue de capa caída. 

"El hecho de que YPF haya sincerado sus precios permitió que todos estos sistemas -que son los de reventa- pudieran acomodar su valores", sostuvo.

Por mencionar un ejemplo, en San Juan y en parte de la región cuyana, compañías como Oil Combustibles o Axion tuvieron que aplicar rebajas de entre 15 y 19 centavos.

"Axion ofrece los mismos precios que YPF en su estación de servicio de avenida Del Libertador. Podría decirse en Capital Federal maneja precios muy similares a los de la estatal", señaló una fuente.

Con la demanda retraída, fuentes del sector expresaron que es un movimiento casi lógico el tratar de "comerle" mercado a la firma dominante. 

 

La Argentina, en el podio de los países más caros

Con la actualización del cuadro de valores en los surtidores que se prevé para las próximas semanas, de entre el 7% y el 8%, la Argentina, que actualmente ocupa el tercer puesto en el ranking regional como el país con el litro de nafta más caro en dólares, subirá un puesto. 

Hasta ahora, al tipo de cambio oficial, la súper cotiza a razón de u$s1,14 por litro, tomando como referencia los valores vigentes en la Ciudad de Buenos Aires. 

Esta cifra posiciona al país por detrás de Uruguay y apenas un escalón por debajo de Brasil, mercados en los que la nafta cuesta el equivalente a u$s1,47 y u$s1,15, respectivamente. 

Entre las naciones con el litro de combustible más económico figuran Chile (u$s1,12), Paraguay (u$s1,04), Perú (u$s0,93), Colombia (u$s0,69) y Bolivia (u$s0,53). 

Con la suba de entre 7% a 8% que se anticipa para noviembre, la Argentina pasará a ocupar el segundo lugar del listado, dado que la cotización por cada litro orillará los u$s1,35, siempre y cuando el dólar se mantenga estable. 

Desde la CEC, Castellano destacó que “lo que seguramente ocurrirá con los valores en los surtidores no es más que la confirmación de algo que se había decidido a comienzos de 2016”. 

Así, el directivo hace referencia a que apenas arrancó el año y se fueron definiendo los ajustes por tandas, había quedado pendiente la última suba del 8% para antes de que concluyera diciembre. 

Un acuerdo que después Aranguren desconoció cuando afirmó públicamente que no iba a haber más alzas. 

Para el directivo, esta actualización “servirá para compensar parcialmente la caída de ventas en volúmenes, lo que achicó la facturación en términos reales”. 

“A esto hay que sumarle las complicaciones por los mayores costos. De hecho, ahora tenemos que resolver la cuestión de la paritaria de los empleados de las estaciones de servicio y esto es un factor extra que presiona sobre una rentabilidad que ya viene muy golpeada” argumenta. 

En medio de una dura negociación, trascendió que el sindicato buscará lograr un ajuste de entre el 20% y el 22% para el período octubre-marzo.

En este contexto, el titular de la Cámara de Expendedores de Subproductos del Petróleo y Anexos de Santiago del Estero, Pedro Llorvandi, les pidió "cautela" a los líderes sindicales, porque si bien consideró que "la recomposición salarial es justa y merecida, con el nivel de ventas actual es muy complicado mantener la rentabilidad”.

Lea nota completa en iProfesional

Related Posts

Comments are closed.

Facebook