La capacidad mundial de generación a carbón aumenta, pero su uso disminuye

by • 18 abril, 2016 • EERR, SliderComments (0)

Mientras la cantidad de electricidad generada a partir de carbón ha disminuido durante dos años consecutivos y las tasas de utilización de las centrales eléctricas de carbón se han reducido, las eléctricas siguen construyendo nueva centrales  térmicas de carbón a un ritmo rápido, generando una cada vez más grave burbuja de capacidad”, dice un nuevo informe basado en el Global Coal Plant Tracker publicado por la ONG CoalSwarm, Sierra Club y Greenpeace. En todo el mundo el equivalente a unas 1.500 plantas de carbón se encuentran en construcción o en una de las diversas etapas de planificación.

     Construcción de centrales térmicas de carbón en el mundo

La construcción de nuevas plantas de carbón supone “un desvío masivo de recursos de las tecnologías de energía limpia, que deberían desarrollarse rápidamente si se quieren evitar los peores efectos del cambio climático”, señala el informe, “Boom and Bust 2016: Tracking the Global Coal Plant Pipeline”. Sin embargo, en enero de 2015, había 338 GW de nueva capacidad de carbón en construcción en todo el mundo, frente a los 330 GW que había el año anterior. Además, 1.086 GW estaba en diversas etapas de planificación en comparación con los 1.083 GW del año anterior.

El aumento de la actividad en las diversas fases -planificación y construcción- de centrales térmicas de carbón se debió fundamentalmente a China y Asia del SurFuera de estas regiones, la construcción de centrales térmicas de carbón se redujo o se mantuvo a un  nivel similar:

En cuanto a la actividad de construcción desde una perspectiva a más largo plazo, a partir de 2006 el ritmo de la construcción global de plantas de carbón aumentó notablemente,  ya que China añadió una importante cantidad de nueva capacidad. Hubo un descenso en 2014, pero el año pasado se registró un repunte de nuevo. Sin embargo, según el informe, “tanto la actividad previa a la construcción como la construcción de centrales de carbón se han reducido en la mayoría de las regiones, y hay buenas razones para esperar una bajada del número de nuevas plantas de carbón en los próximos años fuera de China.”

Dentro de China, “el gobierno central ha ordenado a los gobiernos provinciales suspender nuevas aprobaciones en 13 provincias y regiones hasta el 2017, y poner fin a la iniciación de nueva construcción en 15 provincias y regiones”, señala el informe. “Este es un paso importante, ya que, de acuerdo con el análisis basado en los datos globales del Global Coal Plant Tracker, podrían suspenderse hasta 183 GW de nuevos proyectos, y apreciarse señales de que el problema se está abordando. Sin embargo, la gran cantidad de capacidad ya en construcción en todo el país, o en desarrollo en provincias y regiones no cubiertas por las nuevas restricciones, significa que serán necesarias medidas mucho más estrictas para detener el aumento de la capacidad global”.

Nueva capacidad de carbón en el mundo

El cierre de viejas plantas eléctricas de carbón también ha crecido desde el año 2007, a pesar de que no son lo suficientemente grandes como para compensar la construcción de nuevas instalaciones. En cualquier caso, la mayoría de los abandonos se produjeron en EEUU, seguido por la Unión Europea.

Aunque la industria del carbón argumenta que la sustitución de las plantas más viejas por otras nuevas más eficientes y menos contaminantes supone un beneficio para el clima, los autores del informe no creen que sea así por considerar que las plantas nuevas son más grandes y de mayor capacidad y a la larga acaban contaminando más. “La mayor eficiencia no debe ser vista como una contribución al clima, sino más bien como un obstáculo incompatible con los compromisos contra  el cambio climático contraídos en la cumbre de París”, dice el informe.

Los países más pobres

La pregunta es, ¿toda esta nueva capacidad de carbón será utilizada en el futuro? El informe señala que las tasas de utilización de las plantas eléctricas de carbón han bajado en todas las partes del mundo, tal y como puede observarse en el siguiente gráfico:

También destaca que cada vez más instituciones financieras y gobiernos están retirando su apoyo financiero al carbón. “Los grandes bancos, incluyendo Citibank, Natixis y Credit Agricole están reduciendo su exposición al carbón o incluso poniendo fin al apoyo para el carbón. En junio de 2013 el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció el fin de la financiación a las plantas eléctricas de carbón en el extranjero a excepción de los países más pobres cuando no haya otra solución.

Estados Unidos fue el primero de una serie de países e instituciones financieras que han puesto fin al apoyo al carbón con recursos públicos, salvo en circunstancias excepcionales, como es el caso del Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, los países nórdicos, Reino Unido, los países Bajos, Alemania y Francia (…) En junio de 2015, el Parlamento de Noruega votó por desprenderse de 900.000 millones del fondo de pensiones soberano invertidos en activos de carbón, y el pasado mes de septiembre EEUU y China emitieron un comunicado conjunto por el que China se comprometía a frenar el apoyo a proyectos de alto contenido en carbono en la línea de la prohibición de Estados Unidos.

Pocos días antes de la cumbre del clima COP21 en París, los países miembros de las OCDE acordaron limitar el crédito a la exportación para el carbón. De acuerdo con la declaración de la organización, más de dos tercios de las centrales de carbón puestas en marcha en los países en desarrollo entre 203 y 2013 ahora no habrían podido construirse bajo las nuevas reglas.

Licitación competitiva

A pesar de todo y según recoge el informe, las inversiones en nueva capacidad de carbón entre centrales en construcción y proyectos planificados ascienden a una cifra estimada de 981.000 millones de dólares. Los autores del informe argumentan que esta cantidad sería mejor invertirla en renovables para llevar la luz a las zonas pobres que todavía no han accedido a la electricidad.

El informe  señala que “tanto la energía eólica como la fotovoltaica tienen ahora un coste más competitivo que la nuevas centrales de carbón en la mayoría de las regiones. “En Estados Unidos, por ejemplo, la nueva energía eólica tiene un coste de 32 dólares/ MWh, frente a los 65 dólares/MWh que tienen las nuevas centrales de carbón, según el último informe del 2015 de Lazard .

Hace pocos días, en las licitaciones de energías renovables celebradas en Perú, Enel Green Power y GDF Suez, ganaron proyectos fotovoltaicos con contratos de compraventa a largo plazo con ofertas de precios de venta históricos de 47,98 dólares  y 46,98 dólares / MWh, respectivamente.

Precisamente la competitividad de las tecnologías renovables ha permitido en 2015 que las instalaciones globales combinadas de energía eólica y fotovoltaica hayan superado a las de carbón (ver gráfico). Las instalaciones de energía eólica en 2015 alcanzaron los 63 GW, según el Consejo Mundial de Energía Eólica (Global Wind Energy Council 2016). Instalaciones de fotovoltaica, por su parte, ascendieron a  59 GW, según las estimaciones preliminares (Solarserver 2016). En comparación, el Global Coal Plant Tracker identificó 84 GW de nueva capacidad eléctrica de carbón en 2015, aunque se trata de datos de capacidad y no de producción.

Por Jose Roca

Lea nota en El Períodico de la Energía

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