Las energías limpias a la espera de un Rockefeller

by • 6 abril, 2016 • EERRComments (0)

La energía limpia continúa siendo un negocio tumultuoso y fragmentado, repleto de compañías que acaparan franjas de un mercado emergente que aspira a redefinir cómo satisface el mundo sus necesidades energéticas. Se elevan y caen al ritmo en que avanza la tecnología y la demanda se balancea. Algunas han evolucionado hasta convertirse en actores regionales de rápido crecimiento, impulsados a menudo por subsidios gubernamentales. Algunas pocas, como Suntech Power Holdings Co. y Q-Cells SE, adquirieron predominio y luego prácticamente se apagaron.

Sin embargo, todavía no hay ninguna empresa que domine el sector.

Hasta cierto punto, la energía limpia se asemeja a los tiempos iniciales y volátiles del petróleo, cuando los buscadores de petróleo inundaron las colinas del oeste de Pensilvania y dieron origen a una industria que era una aglomeración revoltosa. En ese caos intervino Rockefeller, quien a mediados de los años 1860 comenzó a armar el Standard Oil Trust, predecesor de Exxon Mobil Corp. En su momento culminante, el fondo controlaba el 90 por ciento del mercado estadounidense y dominaba el mundo. Rockefeller impuso el orden en ese mercado petrolero joven y alborotado, creando la industria petrolera moderna.

“Estamos muy, muy lejos de que alguien en el espacio de las energías limpias ejerza el tipo de poder monopólico que ejerció Standard Oil”dijo Ethan Zindler, responsable para el continente americano en Bloomberg New Energy Finance, una investigadora del sector. “Indudablemente se consolidará, pero estamos lejos de eso todavía”.

Ejecutivos de los mayores aspirantes a la corona de las energías renovables, como First Solar Inc. y Enel SpA, se reúnen en una conferencia de Bloomberg New Energy Finance en Nueva York a partir de este lunes. Un grupo ya tiene escala suficiente como para operar en múltiples países y capacidad para obtener financiamiento mundial. Algunos de los principales candidatos para liderar la industria son:

Enel –el máximo responsable ejecutivo, Francesco Starace, está aprovechando la dominación que ejerce la empresa de servicios públicos italiana en su mercado local como base para construir un gigante internacional que desarrolle centrales de electricidad de energía limpia. También está actuando como incubadora de tecnología para empresas emergentes que lleven las empresas de servicios públicos de electricidad hacia nuevos negocios orientados a la red y al consumo

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First Solar Inc. –encabezada por Jim Hughes, el mayor desarrollador de plantas solares a escala de empresa de servicios públicos también está trabajando en sistemas que los administradores de redes utilizan para integrar flujos variables de electricidad a sus redes. Es la mayor compañía solar estadounidense.

 

Iberdrola SA –la empresa de servicios eléctricos española conducida por Ignacio Galán se cuenta entre los mayores desarrolladores de plantas de electricidad renovable, con generadores y redes en los Estados Unidos, el Reino Unido, Brasil y México.

State Grid Corp. de China –Si dominar el sector significa controlar los activos que producen electricidad, esta empresa estará al frente con la red de electricidad que atiende el país más populoso. State Grid viene expandiendo conexiones internacionales desde Filipinas hasta Brasil en busca de acuerdos para desarrollar recursos energéticos en forma conjunta.

Xinjiang Goldwind Science & Technology Co. –El mayor fabricante de turbinas eólicas de China emergió el año pasado como líder mundial en tecnología y es una de las pocas empresas del país con una base global, habiendo construido proyectos eólicos en los últimos ocho años en 15 países extranjeros con una capacidad total superior a 1 gigavatio.

SolarCity Corp. –el desarrollador de pantallas solares de techo financiado por Elon Musk revolucionó el mercado solar para hogares firmando contratos que vuelven asequibles los sistemas para los propietarios de casas. Sus esfuerzos han acelerado el crecimiento del sector y desafiado el modelo tradicional de negocios de las empresas de electricidad.

Duke Energy Corp. –Las operaciones del propietario de la mayor empresa de servicios públicos de electricidad estadounidense se extienden desde la región del medio oeste al sureste del país, en un rejunte armado por el ex máximo responsable ejecutivo y visionario del sector, James Rogers. Fue uno de los primeros en capitalizar la desregulación que autorizó a productores de energía independientes y empresas de electricidad a transferir electricidad cruzando los límites estatales.

 

El esquema para la dominación mundial sigue no obstante en el punto de partida. Al igual que las dudas acerca de cómo debería ser ‘la’ gran empresa de energía limpia a imagen del sector petrolero.

¿Necesitarán dominar tanto los mercados de energía eólica como solar? ¿Las empresas de servicios eléctricos tradicionales con una infraestructura muy diseminada y vastas bases de clientes están mejor posicionadas para avanzar? ¿O serán empresas totalmente nuevas?

“Todavía estamos en los años de formación”, dijo Tom Werner, máximo responsable ejecutivo de SunPower Corp., productor de paneles con sede enSan Jose, California, cuyo propietario mayoritario es Total SA, la principal empresa petrolera francesa. “Todavía no sabemos cuál será el modelo de negocio capaz de catalizarnos para ser una de las grandes”.

El punto más alto en la pila de la energía limpia quizá sea precario. SunEdison Inc. –un desarrollador de energía limpia con sede en Maryland Heights, Missouri- se autoproclamó “la más grande” en julio, cuando anunció su malograda compra del instalador de paneles de techo Vivint Solar Inc. Desde entonces, las acciones de SunEdison cayeron 99 por ciento.

“Mis mascotas tienen una expectativa de vida promedio más larga que las compañías sobre las que escribo”, dijo Jenny Chase, analista de BloombergNew Energy Finance.

La tecnología solar y eólica existe desde hace décadas, pero la industria moderna recién comenzó a hacer explosión en 2004, cuando Alemania introdujo por primera vez un método para subsidiar la energía limpia a través de tarifas de alimentación. Dicho mecanismo garantizó a las compañías eólicas y solares un torrente transparente de ingresos, permitiéndoles conseguir financiamiento bancario y desarrollar escala suficiente como para bajar los costos.

Ahora, doce años más tarde, David Crane, ex presidente y director general de NRG Energy Inc., dijo que probablemente llegó el momento de que surja ‘la’ gran empresa de energía renovable. Señala una liquidación reciente en las acciones renovables que abre una oportunidad para que un fondo gigante de capital riesgo o de pensiones pueda armar un monstruo verde.

Otros, sin embargo, predicen que la energía limpia seguirá siendo una industria descentralizada y fragmentada, con pocas probabilidades de que alguien la domine. Las leyes antimonopolio establecidas en parte para disolver Standard Oil garantizan que ninguna empresa llegue a tener el poder de mercado de Rockefeller.

No obstante, la magnitud y el alcance mundial son importantes para que las empresas de energía renovable bajen los costos en lo que es esencialmente un negocio de materias primas centrado en vender electricidad, dijo Francesco Venturini, máximo responsable ejecutivo de Enel Green Power SpA. El sector sería a la larga liderado por un puñado de actores antes que por un solo monopolista, predijo.

“No creo que llegue a haber un Rockefeller”, dijo.

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